El combustible será clave en 2026: la nueva guerra tecnológica de la F1
A medida que la Fórmula 1 se prepara para la nueva normativa de 2026, no todo se reducirá a los motores o la aerodinámica. Un factor más silencioso, pero igualmente crucial, podría ser el que decida campeonatos: el combustible. Según Valeria Loreti, representante de Shell Motorsport, la nueva normativa transformará el combustible en una variable central dentro del diseño de los monoplazas. Con una mayor eficiencia en el uso de combustible, se abrirá una nueva era en la que no solo la potencia será determinante, sino también la capacidad de integrar este elemento en el concepto global del coche.
12/28/20251 min read


La eficiencia del combustible: un cambio radical en el diseño del coche
Con la nueva reglamentación, se prevé que el combustible se convierta en un factor estratégico en varios aspectos del diseño del coche. "Una mayor eficiencia del combustible permitirá usar depósitos más pequeños", explicó Loreti. Esto tendrá varias implicaciones en la construcción del monoplaza: no solo se reducirán los tamaños de los depósitos de combustible, sino que su ubicación dentro del coche se volverá más estratégica, con el objetivo de optimizar la distribución de pesos. Esta redistribución no solo impactará en el equilibrio del coche, sino que también permitirá mejoras en la aerodinámica y en la forma general del monoplaza, un factor que podría marcar la diferencia en la lucha por el campeonato.
La guerra tecnológica: más que solo potencia
En 2026, la Fórmula 1 vivirá una nueva guerra tecnológica, en la que la eficiencia del combustible será tan relevante como la potencia de los motores. No solo ganará quien tenga el motor más potente, sino quien logre integrar mejor el combustible en su concepto global de coche. Este enfoque más holístico pondrá a prueba la capacidad de los equipos para optimizar cada detalle de su monoplaza, desde la distribución de pesos hasta el diseño aerodinámico, en busca de esa ventaja que puede marcar la diferencia en las primeras y últimas vueltas de cada Gran Premio.
Un nuevo desafío para los ingenieros
El reglamento de 2026 introduce una guerra de márgenes mínimos en la que cada pequeña decisión de diseño podría tener un impacto significativo. Con el combustible como elemento central en este cambio, los ingenieros deberán pensar en cada componente con una perspectiva más estratégica, donde las decisiones tecnológicas se entrelazan con el rendimiento global del coche. La F1 de 2026 promete ser más compleja que nunca, con una batalla en la que la ingeniería pura será el principal campo de batalla.
